miércoles, 31 de marzo de 2010

Un mundo difichile jaja




Que difícil es tirar de un carro laboral en el que cada día hay mas problemas.
Desde que me metí en este maravilloso mundo del frío, fabricando y distribuyendo hielo me estoy dando cuenta de lo poco que sabia del mundo de la mafia.
Toda la vida viendo películas de gánster acompañado de mi padre, ambientandonos y disfrutando de esas películas en blanco y negro, de esos tipos con sombrero y con mala cara y recordando aquellos años 30 con Al Capone y compañía y resulta que a día de hoy todavía hay gánsters.
En este mundo del hielo me están pasando cosas que bien podían ser de guión de película con italianos con voz ronca de protagonistas diciendo "a la familia no se le traiciona".
Fue el 19 de octubre de 1960 cuando en España se aplicó la libertad de precios en el sector frigorífico y por consiguiente en la venta de hielo.
Me he tomado la molestia de buscar estos datos porque parece que vivimos en una época de imposición que duró en España 40 años.
Resulta que hay fabricas de hielo que llevan muchos años y tienen en aparente propiedad sus propias zonas donde solo ellos pueden vender.
No tengo otra ocurrencia que ir a montar una fabrica de hielo pensando que me puedo buscar la vida.
Llevo únicamente dos años y dos de las principales empresas de la zona sur ya me han llamado con amenazas y con denuncias.
Me van desprestigiando contando mentiras a los clientes para así intentar convencerles de que no me compren. Paran a mis repartidores levantandoles la voz y ya, desesperados llamandome a mi.
No ne extrañaría recibir una visita extraña de alguno de estos personajes de película que no se han enterado que en este país hay libertad de mercado y libertad de precios. Si para estos personajes es difícil de entender estos términos les diré desde aquí que libertad de mercado y de precios significa que puedo vender donde me dé la gana y al precio que me salga de las pelotas siempre y cuando cumpla con la ley y las normativas. Ni que decir tiene que el cliente final puede comprar a quien le parezca oportuno.
Al principio he de reconocer que estas actitudes me impresionaron un poco, incluso me intimidaron, nunca me había denunciado nadie ni amenazado tampoco y me tenía algo asustado este tema. A día de hoy pueden hacer lo que les dé la gana.
Llevan décadas trabajando estas empresas y como ya les he dicho tienen un problema muy gordo y es que siempre han tenido el monopolio de todo esto y claro, les jode que llegue un mindundi con cuatro maquinas y les quite tres clientes a empresas que tienen toda una flota de furgones y personal que acojona a cualquiera.
Pues a mi no me vais acojonar, he venido para quedarme y contra más problemas y trampas me pongáis más fuerte me estáis haciendo.
Tengo las pelotas como cubitos de hielo pequeñitos pero mucho ojo que las tengo pegaditas al culo y resisten lo que haga falta.
Por lo tanto las amenazas telefónicas y vuestras denuncias (las cuales ninguna prosperó por falta de credibilidad) podéis imaginaros por donde os las podéis meter.
Pues nada, si alguien vé furgones de hielo y descargando sacos a personajes con gabardina y sombrero y fumando puros enormes no lo dudéis, son mi competencia y operan en la zona sur de madrid.
Esperemos que Elliot Ness y sus polis den caza a a estos gánsters.
Que frío es este negocio carajo!!


El Títi

Mi madre, toda una combatiente en la sombra

Que mejor título que este para muchas madres?
En ocasiones desempeñando papeles que no se ven a simple vista, incluso llega un momento que parece que todo ha sido siempre así y no lo es.
Por motivos muy distintos siempre he sentido una especial admiración por mi padre quedando aparentemente mi madre en un segundo plano.
Mi padre siempre me decía que ella era la pieza clave en la familia, yo ciego de admiración hacia él no llegaba a entender que ella fuera tan importante.
Pasan los años y voy viendo que mi padre tenía y tiene razón, ella es la clave de todo.
Ella es fiel a sus creencias, a su religión y a sus costumbres, motivos por los cuales siempre la estoy pinchando. Ojalá la mayoría de los que se arrodillan en la iglesia, de los que descalzos hacen su penitencia en semana santa tuvieran una cuarta parte del buen corazón que tiene mi madre.
Es quien peores contestaciones se ha llevado por parte de sus hijos, al no tener un trabajo fuera de casa parece como si las cosas de la casa se hicieran de serie, como los extras de un coche, vienen así y se hacen solas.
Hoy soy padre y tengo casa y veo la importante labor de mi madre.
No solo pienso en las cosas de la casa, para nada. Lo más importante y bueno de ella es su corazón. Con su apoyo y su sonrisa ha tirado siempre del carro, siempre al lado de mi padre, apoyandole en cada decisión importante de su vida laboral y personal aun sabiendo que su tozudez y decisiones afectarían muy negativamente en la economía de la casa y por lo tanto de la familia pero siempre apoyandole.
Con sus hijos sufriendo y llorando cada dia por los continuos problemas laborales que solemos tener y siempre dandonos la mejor educación en lo que a la vida y valores éticos se refiere.
Cuando vas a verla y te abre la puerta tampoco hay nadie como ella, con una sonrisa siempre te recibe a pesar de los problemas que pueda tener por dentro ella siempre sabe estar y los mejores abrazos siempre listos para entregarlos sin esperar nada a cambio.
Hoy es la mejor abuela del mundo, la mejor madre y la mejor esposa y nunca dejara de asombrarme esa mujer que baila con cada música del telediario, que sonríe siempre y que suelta lagrimas cada vez que vé bambi. Así es mi madre, una gran combatiente que en apariencia siempre esta en la sombra dejando el protagonismo al resto de su familia.
Que ignorantes somos, no nos damos cuenta que ella es la heroína de nuestra vida.


El Títi

jueves, 4 de marzo de 2010

Quiero dormir

No soy un dormilón pero quiero dormir. Quiero cerrar los ojos durante un largo periodo de tiempo y abrirlos nuevamente y sentirme despierto, que todo ha pasado, que vuelvo a estar con fuerzas renovadas tras un buen descanso.
Duermo poco, muy poco, y lo peor no es eso, lo peor es que no paro de pensar, de soñar despierto y de preocuparme de cosas que no me lleva a ningún lado el darle tantas vueltas.
Quiero pillar la cama y darla una paliza, levantarme sin saber que hora es, lavarme la cara y que me cueste hasta quitarme las legañas, quiero tener la sensación de que mi habitación huele a cerrado y abrir la ventana para que se vaya el olor a choto.
Quien sabe, tal vez este dormido ahora y todo sea un sueño y me levante con los ojos pegados, quien sabe.
De ser así quiero despertar que este sueño no me gusta, aunque he soñado que tengo una hija preciosa, mejor no despertar.
No hay un termino medio? Yo quiero contar ovejitas con mi hija y dormir junto a ella, dormir y soñar con los angelitos o con diablillos pero quiero dormir.


El Títi